En la justa, el porcentaje de penales fallados asciende al 35 por ciento del total de los cobros, o sea, que uno de cada tres cobros se falló, ya sea durante los partidos o en las tandas de penales para definir una clasificación.
De la maldición no han escapado siquiera los líderes goleadores del certamen, el argentino Lionel Messi y el francés Kylian Mbappé, ambos todavía en competencia.
Messi no pudo concretar desde los 12 pasos en dos ocasiones, una contra Austria y otra ante Egipto, mientras que Mbappé falló ante Marruecos.
En total se han cobrado 60 penales, y de esa cifra se han fallado 21 disparos, el último de ellos el del atacante galo, lo que da el 35 por ciento de fallos.
Durante el tiempo regular o el tiempo extra los árbitros pitaron 20 faltas dentro del área y de ellos se fallaron seis, y en las cuatro tandas se disparó 40 veces con 15 desaciertos, para un 35.7 por ciento en la instancia definitoria.
Argentina es el equipo que más oportunidades tuvo en tiempo regular (3), y Brasil, Irán y Noruega son las otras selecciones que también erraron durante los 90 minutos.
Por su parte, Inglaterra y Suiza convirtieron los dos tiros a su favor dentro de los partidos, pero los helvéticos desperdiciaron uno en la definición contra Colombia.
Todavía faltan varios partidos, pero la sugerencia es no festejar antes de tiempo, porque los nervios pueden jugar más de una mala pasada.
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