En un comunicado, el Ministerio ecuatoriano de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana afirmó que el pacto a firmarse en los próximos días es “un paso en el camino hacia soluciones definitivas y permanentes en la región”.
“Ecuador hace un llamado para que el diálogo, la negociación directa y los mecanismos pacíficos sean las vías utilizadas para la prevención y resolución definitiva de los conflictos en el mundo”, añadió el Ejecutivo del país sudamericano.
El acuerdo alcanzado por Washington y Teherán contempla un alto el fuego inmediato y permanente, la reapertura del estrecho de Ormuz y pospone las cuestiones más difíciles para futuras negociaciones.
El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, declaró, según la agencia de noticias Tasnim, que el acuerdo “no implica confianza en el enemigo y fue redactado en un clima de desconfianza persistente”.
Estados Unidos e Israel comenzaron sus bombardeos a Irán el 28 de febrero y en uno de los ataques conjuntos murió el ayatolá Alí Jameneí.
Aunque el mandatario estadounidense, Donald Trump, dio un plazo de cuatro a seis semanas para el fin de la guerra, Irán tomó el control del estrecho de Ormuz, vía por la que pasa el 20 por ciento del comercio mundial de petróleo, y se mantuvo en resistencia.
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