De acuerdo con agencia Brasil, la iniciativa busca fortalecer la divulgación científica y ampliar los atractivos de la institución en proceso de reconstrucción tras el incendio de septiembre de 2018.
La nueva pieza corresponde al Irritator challengeri, un dinosaurio carnívoro que habitó la región nordeste del actual territorio brasileño hace aproximadamente 110 millones de años.
Será instalada en los jardines del museo, ubicado en la Quinta de la Boa Vista, en Río de Janeiro, y permitirá al público apreciar una representación a escala real de la especie.
Tal estructura fue producida mediante técnicas de modelaje digital e impresión tridimensional, a partir de estudios científicos sobre el fósil original hallado en la Cuenca de Araripe, una de las regiones paleontológicas más importantes de América Latina.
La iniciativa forma parte de las acciones de recuperación y revitalización del Museo Nacional, que continúa reconstruyendo su patrimonio y sus espacios expositivos.
Diversos proyectos científicos y tecnológicos han contribuido en los últimos años a la obtención de piezas y a la creación de réplicas destinadas a preservar y difundir el conocimiento histórico y natural del gigante sudamericano.
La instalación del dinosaurio coincide además con el creciente interés de las autoridades brasileñas y de la comunidad científica por recuperar fósiles extraídos ilegalmente del país.
Entre los casos más recientes figura el acuerdo para la devolución desde Alemania del cráneo del Irritator challengeri, retirado de Brasil hace décadas y conservado en el Museo Estatal de Historia Natural de Stuttgart.
A juicio de especialistas, este tipo de exhibiciones contribuye a acercar la paleontología a la población, especialmente a niños y jóvenes, además de reforzar la importancia de la preservación del patrimonio científico nacional.
Reconocida internacionalmente por la riqueza y diversidad de sus registros paleontológicos, la Cuenca de Araripe concentra algunos de los hallazgos fósiles más relevantes de Brasil.
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