Aunque el PSOE que lidera precisamente el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, trata de distanciarse de algunos expedientes abiertos o desliza la prevaricación de algunos jueces, la derecha en pleno quiere asumir el poder.
Desde el conservador Partido Popular (PP), bajo la tutela de Alberto Núñez Feijóo, le llueven las críticas al PSOE, Sánchez y prácticamente a toda la izquierda, ahora con foco en la imputación del exjefe del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.
El silencio de Zapatero, a quien se le sitúa al frente de un entramado que permitió la salvación de la aerolínea Plus Ultra y de negocios turbios en paralelo, incómoda también a organizaciones como Podemos, en la izquierda.
El secretario de Organización y portavoz de Podemos, Pablo Fernández, consideró que el silencio del PSOE y del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, es atronador y son urgentes las explicaciones.
«Si todo lo relacionado con la causa abierta contra Zapatero ya no sonaba nada bien (…) esto ha sido ya un salto cualitativo (joyas incautadas de origen no justificado) importante en la gravedad de lo que rodea a este caso. Desde luego urgen respuestas y explicaciones, pero lo de Zapatero pinta muy mal”, dijo Fernández en rueda de prensa.
Luego está pendiente el caso del hermano de Sánchez, sindicado por conflicto de intereses y presunta corrupción, la esposa del mandatario Begoña Gómez, el ex ministro José Luis Abalos, y el ex número dos del PSOE Santos Cerdán, entre otros.
A todas estas, el PP negocia e impulsa la conformación de gobiernos regionales en coalición con la ultraderecha de Vox, que se ha posicionado como grupo imprescindible para permitir a los populares dominar casi todas las Comunidades Autónomas.
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