«A lo largo de la última jornada ha continuado el ataque enemigo con drones contra Moscú. Uno de los drones causó daños en una instalación de MNPZ. No hay víctimas. Los servicios de emergencia están trabajando en la escena», publicó Sobianin este martes en la red social Max.
Más temprano, el alcalde informó de al menos 25 drones interceptados por las defensas aéreas mientras avanzaban hacia Moscú.
Por su parte, la agencia nacional del transporte aéreo, Rosaviatsia, informó del cierre provisional de los cuatro aeropuertos de Moscú (Vnúkovo, Domodédovo, Zhukovski y Sheremétievo), así como los de Krasnodar, Sochi, Kaluga, Guelendzhik, Nizhni Nóvgorod, Kazán, Uliánovsk, Penza y Cheboksari durante la última jornada, por motivos de seguridad.
Previamente, el Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia informó que 172 drones ucranianos de ala fija fueron derribados en varias regiones de la parte europea del país.
Las interceptaciones se realizaron en las regiones de Astracán, Bélgorod, Briansk, Kaluga, Krasnodar, Kursk, Moscú, Oriol, Riazán, Rostov, Tambov, Tula, Volgogrado, Vorónezh, así como en la república de Crimea, y sobre los mares Negro y de Azov.
El 24 de febrero de 2022 Rusia lanzó una operación militar especial en Ucrania, según el presidente, Vladimir Putin, para proteger a la población de Donbás de «un genocidio por parte del régimen de Kiev» y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la Organización del Trtado del Atlántico Norte hacia el este.
Los ataques con drones lanzados desde Ucrania contra objetivos militares y civiles en la retaguardia rusa se han convertido desde entonces en una práctica habitual.
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