La medida fue adoptada después de que una pistola Glock calibre nueve milímetros, perteneciente al exmandatario según registros del Ejército brasileño, fuera encontrada el lunes durante una inspección de la Policía Militar del Distrito Federal en un vehículo oficial de la Presidencia de la República.
El arma de fuego estaba en poder del militar Estácio Leite da Silva Filho, integrante del Gabinete de Seguridad Institucional (GSI) y miembro del equipo encargado de la protección de Bolsonaro, quien cumple actualmente prisión domiciliaria, precisó el periódico Folha de S. Paulo.
De Moraes solicitó que la defensa esclarezca por qué el exgobernante mantenía en su residencia un arma de fuego con cargador de repuesto y también las razones por las que habría solicitado una reparación del armamento pocos días antes de concluir el período previsto de arresto domiciliario.
En la versión presentada por Estácio ante las autoridades, la pistola sufrió una avería aparentemente simple y estaba siendo trasladada para su reparación, con la intención de devolverla posteriormente a Bolsonaro.
Sin embargo, difundió el medio, el relato de los policías que participaron en la inspección presenta diferencias, pues el agente Davi Evangelista Alves dijo que el arma fue encontrada en el piso del automóvil y el conductor cerró de forma repentina la ventanilla durante el procedimiento.
De acuerdo con el oficial, Estácio aseguró inicialmente que la pistola formaba parte de su armamento funcional, pero, tras verificarse la documentación y constatarse que no existía tal registro, el militar indicó que el arma pertenecía a Bolsonaro y permanecía habitualmente dentro del vehículo.
La Policía Militar informó en una nota que el conductor portaba regularmente una pistola institucional, pero fue hallada una segunda arma de fuego para la cual no presentó documentación durante la inspección.
Ante esa situación, tanto el militar como el armamento fueron trasladados a la 21 Delegación de Policía para los procedimientos correspondientes.
De Moraes también determinó que el teniente coronel Allenson Lopes, responsable del batallón encargado de supervisar las medidas de seguridad vinculadas a la prisión domiciliaria de Bolsonaro, explique si se están cumpliendo los protocolos de inspección de los vehículos que salen del condominio donde reside el exmandatario.
El exgobernante, quien cumple una condena de 27 y tres meses de prisión por liderar una trama golpista contra el orden democrático, permanece bajo arresto domiciliario desde el 27 de marzo, tras haber estado internado dos semanas en un hospital de Brasilia por una bronconeumonía bacteriana.
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