Análisis, estrategia y campaña: Lula y Flávio hacia la segunda vuelta

Brasilia, 6 oct (Prensa Latina) Las campañas de Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro analizan hoy el resultado de la primera vuelta presidencial de Brasil y ajustan sus estrategias para el segundo turno del 25 de octubre.

El senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), terminó primero en los comicios del domingo con 47,03 por ciento de los votos válidos, frente al 45,16 por ciento obtenido por el actual mandatario brasileño, del Partido de los Trabajadores (PT).

Lula quedó 2,2 millones de votos por detrás del legislador, según los datos del Tribunal Superior Electoral (TSE), un resultado que alteró las expectativas del comando petista, pues esperaba concluir la primera vuelta con el presidente en ventaja.

CNN Brasil describió el ambiente en el equipo del mandatario como de “bastante preocupación” y citó a un aliado que resumió el resultado como un duro golpe, mientras la campaña comenzó a reorganizar su estrategia para intentar la remontada.

Una de las prioridades del PT será ampliar su votación entre electores que no están ideológicamente comprometidos y reducir la abstención.

En el primer turno, 33,4 millones de brasileños no acudieron a las urnas, equivalente al 21,07 por ciento del electorado, en lo que constituyó la mayor abstención registrada en una elección general desde 1998.

Un análisis publicado este martes por UOL señala que Lula buscará especialmente a los electores que no votaron, mientras procura atraer sectores menos identificados políticamente.

Asimismo, el PT pretende reforzar su presencia en el Nordeste, donde el mandatario conservó una amplia ventaja, pero Flávio consiguió avanzar respecto al desempeño de su padre, Jair Bolsonaro, en 2022.

El senador obtuvo 10,4 millones de votos en esa región, 30,85 por ciento de los válidos, frente al 26,97 por ciento conseguido allí por su padre en la primera vuelta de 2022, por lo que su avance redujo de casi 13 millones a unos 11,1 millones de votos la ventaja de Lula en esa área, aunque el mandatario volvió a imponerse en los nueve estados nordestinos.

De acuerdo con reportes de medios brasileños, la campaña del jefe de Estado prepara una agenda positiva para las tres semanas que restan, y entre sus principales apuestas figura la reducción de la jornada laboral mediante el fin de la llamada escala 6×1 y el reajuste del programa Bolsa Familia.

UOL también difundió que el PT estudia cambios en su comunicación y la incorporación de nuevos nombres a la coordinación política y al marketing.

La estrategia petista contempla, al mismo tiempo, elevar el nivel de confrontación con su adversario. Según la CNN Brasil, el comando de Lula pretende comparar las trayectorias y biografías de ambos candidatos y utilizar el pasado político del senador como uno de los ejes de la campaña.

Flávio Bolsonaro, por su parte, entra en el segundo turno con la ventaja de haber consolidado buena parte del voto de la derecha.

UOL señaló que su campaña interpreta el resultado como confirmación de una estrategia basada en el voto útil, el antipetismo y el mensaje de cambio.

Su comando considera que no precisa necesariamente quitarle votantes a Lula, sino conquistar a quienes desean alternancia pero todavía dudan en respaldar al aspirante del PL.

Los apoyos de los candidatos presidenciales eliminados en la primera vuelta constituyen otro elemento favorable para Flávio, ya que el contingente de la llamada tercera vía ronda nueve millones de votos y su campaña calcula que una parte significativa puede trasladarse al PL.

Romeu Zema ya anunció su apoyo al senador, mientras Ronaldo Caiado tenía previsto reunirse con él este martes para formalizar su respaldo.

Su estrategia también contempla una fuerte presencia territorial, ya que su comando pretende intensificar caravanas, caminatas y actos callejeros en ciudades consideradas estratégicas, además de reunir a gobernadores, senadores y diputados electos para proyectar una imagen de fuerza política.

La abstención será otro campo de disputa, en el que Lula intentará movilizar a quienes no votaron mediante propuestas sociales y el argumento de que una victoria de Flávio implicaría riesgos para conquistas económicas y sociales.

En cambio, el candidato del PL buscará transformar en participación electoral el descontento con el actual Gobierno y el deseo de cambio. Así avanza ya el recorrido hacia una segunda vuelta sustancialmente distinta de la primera, en la que el senador parte con ventaja numérica, respaldo creciente de sectores de la derecha y parte del centro político, además de un resultado favorable en buena parte del territorio nacional.

Lula conserva, sin embargo, una importante reserva electoral en el Nordeste y buscará sumar a abstencionistas, electores de centro y sectores todavía indecisos. Su objetivo es tratar de usar los 19 días de campaña para conseguir una remontada considerada muy difícil, pero no imposible.

las/mar

MINUTO A MINUTO
relacionadas
EDICIONES PRENSA LATINA
Copy link