Los precios se disparan hasta un cien por ciento en componentes de memoria, las ventas se hunden y el mercado se encamina hacia un nuevo normal de equipos más caros. Solo Apple desafía la tendencia.
Dicho mercado, laptops y dispositivos portátiles, atraviesa en 2026 uno de sus años más complejos de la última década.
Lo que comenzó como una recuperación prometedora tras la pandemia se ha convertido en un escenario de contracción agravada por una tormenta perfecta: escasez de memorias, inflación de componentes y una reconfiguración de la oferta mundial.
De acuerdo con las proyecciones más recientes de IDC, los envíos globales de PC caerán11,3 por ciento en 2026, una revisión drástica desde el -2,4 por ciento estimado en noviembre de 2025.
La situación es aún más grave para el segmento de portátiles: TrendForce sitúa el desplome en el 14,8 por ciento, citando demanda débil, costos crecientes y reestructuración de la cadena de suministro como factores clave.
El principal culpable de esta crisis es el precio de los componentes de memoria. Los fabricantes de DRAM y NAND flash -liderados por Samsung- han anunciado incrementos de hasta el cien por ciento en sus tarifas durante 2026.
Esta escalada, bautizada por la industria como Memflación, golpea especialmente a los equipos de gama baja y media, cuyos márgenes ya eran reducidos. El vicepresidente de IDC, Ryan Reith, advierte que la era de los computadores baratos ha quedado atrás.
A pesar de la caída en volumen, el valor total del mercado de PC crecerá un 1,6 por ciento hasta los 274 mil millones en 2026, precisamente porque los equipos cuestan más. Los analistas de IDC proyectan que no volveremos a ver los precios de 2025, dando paso a un Nuevo Normal estructural.
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