Según un comunicado difundido por la agencia oficial SANA, el cable afectado transporta tráfico de datos entre la ciudad costera de Tartus y Alejandría, en Egipto, y sufrió daños cerca de las costas sirias, lo que ocasionó una importante pérdida de capacidad en las conexiones internacionales.
La empresa explicó que sus equipos técnicos comenzaron de inmediato las operaciones necesarias para reducir el impacto de la avería y restablecer los servicios en el menor tiempo posible.
No obstante, advirtió que la complejidad de las reparaciones en cables submarinos y la precisión que requieren estos trabajos implican que la recuperación total del servicio podría tardar algún tiempo.
La Compañía Siria de Telecomunicaciones calificó el incidente como parte de una campaña sistemática de sabotaje dirigida contra la infraestructura nacional de comunicaciones, con el objetivo de afectar servicios esenciales y una de las instalaciones estratégicas del país.
Hasta las primeras horas de este martes, las autoridades sirias no habían ofrecido información adicional sobre el alcance de las interrupciones ni sobre la posible autoría del ataque.
El incidente ocurre en un contexto de esfuerzos del nuevo gobierno sirio por reforzar la seguridad y proteger las infraestructuras estratégicas.
De acuerdo con fuentes oficiales, el sector sirio de las telecomunicaciones sufrió durante años daños derivados de actos de sabotaje, saqueos y abandono, factores que debilitaron significativamente la red nacional de comunicaciones y dificultan las labores de recuperación y modernización.
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