El anfitrión de la reunión al más alto nivel, el presidente francés, Emmanuel Macron, invitó a la discusión a líderes de la tecnología mundial como Sam Altman y Dario Amodei, directores ejecutivos respectivamente de OpenAI y Anthropic, indicó Le Monde.
A la cita de los estadistas de Italia, Alemania, Reino Unido, Japón, Canadá, Estados Unidos y Francia también asiste el francés Arthur Mensch, fundador de Mistral AI, la apuesta gala por la IA.
Precisamente, el acceso a las tecnologías digitales es motivo de un diferendo entre París y Washington, después que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con aranceles del 100 por ciento al vino galo en represalia por la tasa GAFA a servicios digitales.
El tema de la seguridad de la IA estará en la mesa de los participantes en un almuerzo de trabajo en el tercer y último día de la cumbre en la sureña localidad francesa, a apenas 48 kilómetros de Ginebra, donde más de 20 mil personas marcharon contra esa cumbre.
France 24 recuerda que la administración Trump ordenó la semana pasada a Anthropic que suspendiera el acceso a sus dos modelos más potentes, Claude Fable 5 y Mythos 5, para cualquier ciudadano extranjero, al invocar preocupación por la seguridad nacional.
Medios de prensa locales destacan las inversiones colosales de más de 360 mil millones de dólares anunciadas por la Casa Blanca para el desarrollo de la IA, muy por encima de los 70 mil millones de euros que destinará Francia a una esfera cada vez más estratégica.
Tras concluir la cumbre del G7, Macron espera a Trump en el Palacio de Versalles, en la región parisina, para celebra el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, una oportunidad que aprovechará para en privado retomar el tema de la disputa en la esfera digital.
La víspera, el G7 se pronunció por la libertad de movimiento a través del estrecho de Ormuz, mientras que Irán ratifica su soberanía sobre ese accidente geográfico y recuerda que el tráfico por ese pasadizo quedó alterado, tras la agresión de Estados Unidos e Israel.
Pero un documento emitido en la cumbre reafirma que “el derecho de paso en tránsito por el estrecho de Ormuz, sin obstáculos y sin tarifas, “constituye la piedra angular del comercio internacional”.
Además, el documento plantea que la iniciativa multinacional en materia de defensa liderada por Francia y el Reino Unido “puede desempeñar un papel importante para facilitar la reanudación del tráfico marítimo”.
Teherán se opone a cualquier presencia foránea en la zona del estrecho de Ormuz. Precisamente, uno de los puntos del acuerdo con Estados Unidos estipula el fin del bloqueo de su Armada de los puertos iraníes y los accesos al referido estrecho.
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