Así lo develó el más reciente capítulo de Señal Investigativa, una alianza entre Señal Colombia y Revista Raya, que alertó cómo desde cuentas de redes sociales, integrados por policías y militares retirados, se estarían divulgando videos con mensajes de miedo y odio para promover al aspirante en cuestión.
De acuerdo con el análisis periodístico, al menos cinco universidades públicas y privadas habrían recibido correos electrónicos atribuidos a una cuenta asociada con el movimiento Salvación Nacional, que representa al candidato.
El contenido de los mensajes versaría sobre una eventual “limpieza” de los centros de altos estudios contra quienes no comulguen con la ideología del ultraderechista.
Los comunicadores expusieron, además, evidencias que sugieren la puesta en marcha de un plan para comprar votos en la región Caribe con la anuencia de mandatarios locales.
La emisión se hizo eco de una demanda penal radicada ante la Fiscalía por el abogado Miguel Ángel del Río, en la que se solicita investigar una supuesta estructura de apoyo electoral en el departamento del Cesar que buscaría favorecer a De la Espriella, según documentos conocidos por Revista Raya.
Ahondó la indagación periodística que dentro de los documentos entregados a la Fiscalía se describe una presunta operación basada en la denominada “mochila”, una práctica que consistiría en utilizar recursos económicos para asegurar apoyos electorales con el empleo de intermediarios asociados a este delito electoral.
El programa señaló que estas personas tendrían la tarea de conseguir entre 50 y 100 sufragios y recibirían una comisión por cada voto conseguido.
Como parte de la campaña para generar confusión mencionaron, además, la difusión de historias clínicas falsas, vallas publicitarias contra adversarios políticos, donde los visten de guerrilleros, el uso de bases de datos y envío masivo de mensajes con noticias engañosas.
Uno de los aspectos abordados por el programa fue la denuncia sobre la presunta recolección irregular de información de más de un millón 400 mil ciudadanos, cuyos datos habrían sido utilizados para enviar contenido político dirigido a sus teléfonos celulares.
Tras la primera vuelta electoral, celebrada el 31 de mayo pasado, el propio presidente del país, Gustavo Petro, acusó a la campaña de De la Espriella de comprar votos.
“Sé de la cantidad de votos que compraron a manos llenas 150 mil y 200 mil pesos (entre 45 y 58 dólares al cambio actual) el voto. Se que buscan la desbandada y alistan los cuchillos y los colmillos”, escribió en su cuenta de la red social X.
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