Según la cartera, el Instrumento para Nuevos Proyectos Industriales de Movilidad Híbrida Enchufable y Eléctrica (Inpimhel) y el Régimen de Transformación y Ensamble para Vehículos Eléctricos (RTE-E) buscan, entre otros objetivos, fortalecer los mecanismos que facilitan la atracción de inversión extranjera estratégica hacia el referido sector.
La primera de esas iniciativas promueve proyectos que faciliten la instalación y puesta en marcha de plantas de producción para la fabricación o ensamble de medio de transporte híbridos eléctricos enchufables; híbridos de autonomía extendida; eléctricos de batería e híbridos completos, basados en tecnologías limpias, y cuya instalación requiera la importación de componentes técnicos iniciales como equipos, sistemas y herramientas.
Este instrumento también otorga beneficios en el tratamiento aduanero y arancelario pues, entre otras ventajas, sus usuarios podrán importar los componentes técnicos iniciales con cero por ciento de arancel, lo que incluye equipos, bancos de prueba, matrices, moldes, herramientas especializadas, sistemas de medición y calibración, entre otros.
Por su parte, el Régimen de Transformación y Ensamble para Vehículos Eléctricos (RTE-E) es un programa al que se deberán acoger los beneficiarios del Inpimhel para que, una vez la planta esté funcionando, se puedan ensamblar los vehículos híbridos eléctricos enchufables; los híbridos de autonomía extendida; híbrido completo y eléctricos de batería.
Se trata de un esquema que permite a los usuarios el acceso a cupos de importación de modalidad SKD (ingreso de productos en partes y piezas sueltas para ensamblar).
De acuerdo con el ministerio, este beneficio está condicionado al cumplimiento de compromisos verificables de integración nacional, incorporación de autopartes y motopartes producidas localmente, niveles mínimos de producción, generación de empleo e inversión industrial.
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