La normativa fue convertida en ley esta noche, pocas horas después de ser aprobada por el Congreso Nacional, y contempla una amnistía fiscal temporal para que los contribuyentes regularicen deudas tributarias en condiciones especiales hasta el 31 de diciembre de 2026.
Además, introduce mecanismos de facilidades de pago con la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), descuentos por pronto pago y medidas destinadas a simplificar el cumplimiento de las obligaciones tributarias.
También modifica aspectos del Impuesto Sobre la Renta (ISR), entre ellos la actualización de la escala progresiva para personas físicas a partir del ejercicio fiscal de 2027, así como nuevas disposiciones sobre ganancias de capital inmobiliarias, exenciones para viviendas habituales e incentivos fiscales dirigidos a sectores productivos.
La nueva norma proyecta incorporar alrededor de 50 mil millones de pesos (unos 833 millones de dólares) al Presupuesto General del Estado mediante ajustes en la carga impositiva aplicada a distintos sectores de la economía.
La medida fue presentada como una iniciativa orientada a fortalecer la estabilidad fiscal y a reducir los efectos de la incertidumbre internacional derivada del conflicto entre Irán y Estados Unidos.
Según el Poder Ejecutivo, busca reforzar la sostenibilidad de las finanzas públicas, promover la actividad económica y generar condiciones más favorables para la creación de empleos y el desarrollo productivo del país.
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