Tras cuatro meses de alzas, este alivio temporal, sin embargo, mantiene bajo presión el bolsillo de los hondureños, sobre todo de los sectores más vulnerables, en un país con el 60 por ciento de su población (de 10 millones de habitantes) sumida en la pobreza.
Desde el 22 de junio, la gasolina superior alcanzará los 135,22 lempiras (5,06 dólares) por galón, tras una rebaja de 4,31 lempiras, según la estructura de precios publicada este viernes por la Secretaría de Energía.
La gasolina regular disminuirá 4,10 lempiras y su valor será de 125,03 lempiras (4,68 dólares), mientras que el galón de diésel -el derivado del petróleo más consumido en Honduras- se cotizará a 127,05 lempiras (4,75 dólares), tras caer 4,77 lempiras.
El queroseno, utilizado principalmente en hogares de bajos ingresos, anotará una depreciación de 5,63 lempiras, por lo que su valor en bomba pasará a costar 111,99 lempiras (4,19 dólares).
En contraste, el cilindro de gas doméstico de 25 libras, que hace 21 días trepó 4,01 lempiras, se mantendrá inamovible en 249,62 lempiras (9,35 dólares).
Siete semanas atrás, el cilindro de gas GLP que consumen las amas de casa aumentó su importe en 7,18 lempiras (unos 28 centavos de dólar), tras estar subsidiado en 238,13 lempiras (8,95 dólares) durante los cuatro años de administración de la expresidenta Xiomara Castro (2022-enero 2026).
Por su parte, el GLP vehicular también reflejará un descuento de 1,19 lempiras, fijándose en 50,35 lempiras (1,88 dólares) por galón.
Las nuevas tarifas estarán vigentes a partir de las 06:00, hora local, del venidero lunes hasta la medianoche del domingo 28 de junio.
Según el Gobierno, las disminuciones responden al comportamiento del mercado internacional del crudo, factor que influye directamente en Honduras debido a que el país importa la totalidad de los combustibles que consume.
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