La nueva norma establece mecanismos para impedir la circulación de fondos asociados a empresas no autorizadas, ampliando las facultades de los organismos de control y supervisión encargados de fiscalizar el mercado de apuestas de cuota fija, conocido popularmente en el país como “bets”.
Según el decreto, las instituciones financieras y de pago deberán adoptar medidas para identificar y bloquear a operadores que no cuenten con autorización del Gobierno federal.
El objetivo es dificultar el funcionamiento de plataformas clandestinas y proteger a los consumidores frente a fraudes y prácticas irregulares, expuso agencia Brasil.
La medida forma parte del proceso de reglamentación del mercado de apuestas deportivas iniciado por el Ejecutivo brasileño tras la aprobación del nuevo marco legal para el sector.
A juicio de autoridades, la regulación permitirá aumentar la transparencia, garantizar la recaudación tributaria y reforzar la protección de los usuarios.
De acuerdo con el Ministerio de Hacienda, las empresas interesadas en operar legalmente deberán cumplir requisitos relacionados con capacidad financiera, seguridad tecnológica, prevención del lavado de dinero y promoción del juego responsable.
Aquellas que actúen al margen de las normas podrán enfrentar sanciones administrativas y restricciones financieras.
El secretario de Premios y Apuestas de la cartera económica, Regis Dudena, señaló que el bloqueo de recursos constituye una herramienta esencial para combatir el mercado ilegal, al impedir que operadores no autorizados mantengan actividades comerciales dentro del sistema financiero nacional.
En los últimos años, apuntó dicha fuente de prensa, el rápido crecimiento del sector generó preocupaciones entre organismos públicos y especialistas en regulación económica.
Brasil figura entre los mayores mercados de apuestas deportivas de América Latina y experimentó una expansión acelerada de la actividad impulsada por la popularidad del fútbol y la creciente digitalización de los servicios financieros.
Sin embargo, gran parte de ese crecimiento ocurrió en un escenario de limitada regulación y supervisión.
Especialistas consideran que el endurecimiento de los controles financieros representa un paso decisivo para consolidar el nuevo modelo regulatorio y reducir el espacio de actuación de operadores clandestinos.
También, la administración confía en que las medidas fortalezcan la seguridad jurídica del sector y permitan un desarrollo más transparente y sostenible de la actividad en el gigante sudamericano.
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