Enoturismo busca potenciar más industria sin humo en España

Madrid, 19 jun (Prensa Latina) El prestigio del vino español se sube al tren de alta velocidad de la pujante industria del turismo, en la que hoy el país ibérico le pisa los talones a Francia y quiere dominar el sector.

Por Fausto Triana

De esta realidad, halagüeña después de recibir en los primeros cinco meses del año con 43,5 millones de pasajeros internacionales, el grupo hotelero Hotusa, con su presidente a la cabeza, Amancio López, se habló este viernes con marcado acento en el enoturismo.

“La historia, la cultura y la tradición, son y seguirán siendo los elementos diferenciadores de Europa, y el turismo como tal es un sello de identidad de la Marca España”, deslizó López.

En el ciclo de desayunos “La Industria de la Felicidad” auspiciado por Hotusa, Eduardo Muga, director financiero de Bodegas Muga, y Pedro Ruiz Aragoneses, CEO de Alma Carraovejas, reflexionaron acerca del avance del dominio en el concierto del turismo.

Muga, en una firma radicada en Haro, La Rioja, afirmó que España tiene una posición privilegiada, “con algunas de las regiones vitivinícolas más prestigiosas del mundo, una gran diversidad de paisajes y una gastronomía reconocida internacionalmente”.

Además, encomió el papel de las bodegas como embajadoras de sus territorios, recordando que Bodegas Muga está presente en más de 84 países. “Más que replicar modelos, la clave está en reforzar aquello que hace único a cada territorio, como el valor del origen, el viñedo, historia y los oficios del vino como elementos diferenciales de Rioja y de la propia bodega”, acotó.

Detalló que el visitante “puede recorrer espacios de identidad, como la tonelería propia o las salas de crianza, pero también comprender nuestros vinos a través del paisaje de Rioja Alta, del Barrio de la Estación y de una historia familiar que comenzó hace casi un siglo”.

Por su parte, Ruiz Aragoneses refirió la experiencia de haber conocido Mendoza, Argentina, y su estilo de promover vinos y comidas, y otras referencias interesantes.

«La gente que nos visita en Alma Carraovejas no solo viaja con el vino como motivación, buscan autenticidad y territorio. El verdadero impacto del enoturismo radica en su capacidad para transformar un territorio rural en un destino singular, donde el vino es el hilo conductor de una experiencia emocional, gastronómica y cultural”, anotó.

Alma Carraovejas tiene como eje central a Peñafiel, Valladolid y con apego a los Ribera del Duero, y un restaurante de fama con una estrella Michelin.

“La hospitalidad es un arte transversal; no se trata de elementos aislados, sino de cómo el terroir, el paisaje, el diseño del espacio, y la oferta vinícola y gastronómica, se alinean para crear un ecosistema donde el cliente viva una experiencia inolvidable», comentó Ruíz Aragoneses.

Ambos expertos coincidieron en que el enoturismo actúa como motor económico para hoteles, restaurantes, productores locales y servicios vinculados al territorio, favoreciendo además un modelo turístico más equilibrado y sostenible. “El vino y el enoturismo son una de las grandes fortalezas de la Marca España: generan riqueza, preservan nuestro patrimonio y proyectan nuestra identidad al mundo. Tenemos que avanzar en colaboración, innovación y captación de nuevos públicos, y abordar de forma conjunta los desafíos que plantea el futuro”, remarcó Muga.

mem/ft

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