“Ese riesgo siempre existe. Desde luego, lo tenemos en cuenta; está presente en nuestros análisis. Al mismo tiempo, partimos de la premisa de que se evitará una escalada violenta”, apuntó el diplomático este viernes en entrevista para la agencia de noticias RIA Novosti.
Ozerov recordó que el viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Mijail Galuzin, también declaró recientemente que una solución violenta al conflicto de Transdniéster es inaceptable.
Según Ozerov, a Moscú le preocupa que las autoridades moldavas estén llevando la situación a este punto peligroso.
Señaló que Chisináu intenta resolver el problema de Transdniéster con la imposición unilateral de normas legales y económicas moldavas. Añadió que, al mismo tiempo, las autoridades moldavas no escuchan a los habitantes de la región, no entablan un diálogo equitativo con ellos y simplemente imponen ciertas reglas.
Ozerov aclaró que la retirada de las fuerzas rusas de paz de Transdniéster solo será posible tras unas negociaciones exitosas en el formato 5+2.
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