Según el canal de televisión Moldova 1, Mica refirió que las autoridades declararon el estado de alerta máxima durante 30 días en el sector energético debido al bajo nivel del agua en el río Dniéster, provocado por la sequía.
«Todos los días, entre las 18:00 y las 23:00 (hora de Chisináu), existe el riesgo de que el país no reciba un suministro eléctrico completo. Hacemos todo lo posible para garantizar el suministro; los cortes de luz serán el último recurso, solo si fallan los flujos de energía transfronterizos entre los sistemas eléctricos, ya que también existen riesgos en este caso», declaró el titular.
El aumento de los precios en el mercado regional ejercen presión sobre los costos de adquisición, lo que podría afectar las tarifas para los consumidores. Moldavia se ve obligada a importar aproximadamente el 60 por ciento de su electricidad, ya que tradicionalmente dos tercios de su suministro provienen de Rumania.
A finales de julio, el gobierno rumano también declaró el estado de alerta máxima para el sector energético.
Esto se debió a la disminución de la producción de electricidad a causa de la sequía y el bajo nivel del agua del Danubio, que refrigera la única central nuclear del país, Cernavoda. Uno de los dos reactores de la central ya ha sido clausurado.
Previamente, el Ministerio de Energía de Moldavia hizo un llamamiento a los ciudadanos para que limiten el uso de electrodomésticos de alto consumo energético durante la noche.
En tanto las autoridades rumanas suspendieron las operaciones en la primera unidad de la central nuclear de Cernavoda debido a los niveles críticamente bajos de agua en el Danubio.
El primer ministro rumano en funciones, Ilie Bolojan, pidió a los grandes consumidores industriales que reduzcan voluntariamente su consumo de electricidad.
nmr/gfa





