En esta primera jornada de la fase de grupos hubo 24 partidos y se marcaron 75 goles, un promedio de 3,12 anotaciones por choque, el más alto de los últimos 68 años.
Fue superior solamente el de 1958 en Suecia, que tuvo una media de 3,6 tantos por encuentro, y de esta manera rompió la monotonía de las últimas ediciones: 2,67 en 2014; 2,64 en 2018; y 2,67 en 2022.
Vale recordar que el promedio más alto de la historia se registró en 1954 en Suiza, con 5,34 perforaciones por partido, pero a ese punto es casi imposible llegar.
De los 75 goles marcados, cinco fueron en propia puerta, récord para una sola jornada del torneo, aunque para un Mundial completo es de 12 autogoles, ocurridos en Rusia 2018.
De las cuatro selecciones debutantes en el Mundial, tres marcaron su primer tanto en la competición: Curazao, Jordania y Uzbekistán, aunque todas terminaron derrotadas en esta primera jornada.
La única debutante que se quedó sin marcar fue Cabo Verde, pero de todas formas consiguió el mejor resultado al empatar 0-0 nada menos que contra España, favorita de muchos para levantar la Copa.
Esta primera jornada también dejo el primer despido, pues tras la derrota 1-5 ante Suecia, Túnez destituyó al técnico Sabri Lamouchi y llamó a Hervé Renard, exseleccionador de Arabia Saudita en Qatar 2022.
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