Ratificó además su condena a la denuncia de un procurador gubernamental contra 10 conocidas figuras de diversas actividades, por el delito de perturbación pública, como la comunicadora progresista Claudia Cisneros, quien radica en Estados Unidos, y el exministro de Salud Hernando Cevallos, varios de ellos ajenos al partido del candidato, Juntos por el Perú (JP).
En una rueda de prensa con corresponsales extranjeros, Sánchez reiteró sus cuestionamientos a la votación de más de 300 mil peruanos en el exterior, en la que la neoliberal Keiko Fujimori en el balotaje casi duplicó la votación de Sánchez.
Sánchez argumentó que cambios de última hora de los procedimientos electorales, de carácter logístico y documental, afectaron la credibilidad del balotaje en otros países, lo que tiene que esclarecerse para despejar dudas y controversias.
Señaló como responsable a la Cancillería, por solicitar esas modificaciones que, afirmó, desvirtuaron la votación en el exterior, y a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) por aceptarlas y al Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
Preguntado si continuará impugnando esa votación en los tribunales comunes, dijo que no lo hará porque el JNE tiene la jurisdicción exclusiva en materia electoral y aceptará lo que decida.
El tribunal rechazó anoche un pedido de nulidad parcial de la votación en el exterior, lo que el candidato se abstuvo de comentar porque no ha sido notificado de los fundamentos del fallo.
De otro lado, Sánchez denunció al Ministerio del Interior por negar las garantías que solicitó para la marcha de JP de ayer, lo cual calificó como medida de política gubernamental de persecución injustificada, porque la acción que encabezó ayer en demanda de esclarecimientos fue totalmente pacífica como serán próximas manifestaciones.
También rechazó acusaciones de la prensa, en su mayoría adversa a JP, de que como candidato se está comportando como Fujimori hace cinco años, cuando ella se negó a aceptar su derrota en un balotaje frente al maestro rural Pedro Castillo, invocando un fraude nunca probado.
A ello respondió enumerando diferencias entre él y su rival, como, afirmó, el copamiento de organismos estatales durante los 10 últimos años en los que, recordó, Fujimori gobernó mediante su bancada congresal.
El líder de JP agradeció la votación de más de nueve millones de peruanos, superada en el escrutinio por Fujimori por una escasa diferencia, y por su triunfo en más de mil 600 municipios, 160 de 197 provincias y en 16 de las 24 regiones del país.
Hizo notar que entre los electores radicados en Perú alcanzó una mayoría de 25 mil votos, aunque dejó en claro que los sufragios de los emigrados tienen el mismo valor que los de los residentes en el país.
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