La propuesta también atañe a los periodistas palestinos que trabajan en zonas de conflicto, en medio de la escalada bélica de Israel contra el Líbano y del continuado genocidio practicado por Tel Aviv en Gaza, causante de más de 73 mil muertos.
Tal iniciativa fue presentada como un gesto simbólico de solidaridad ante la situación humanitaria de esa población, pero no otorga nacionalidad francesa ni derechos administrativos, sino que expresa una posición pública de la ciudad.
La propuesta buscaba reconocer especialmente a la sociedad civil palestina y a los periodistas, considerados actores esenciales para informar sobre la realidad del conflicto.
De acuerdo con sus promotores, París quiso reafirmar valores como la dignidad humana, los derechos de los pueblos y la defensa de los civiles.
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