Con banderas, vuvuzelas y camisetas amarillas, miles de ecuatorianos estuvieron este sábado frente a las pantallas de sus hogares y espacios públicos con la esperanza de que la selección venciera a su rival.
Sin embargo, ahora ven lejos la posibilidad de ir más allá de la fase de grupos en la cita mundialista.
La igualada ante Curazao en el estadio de Kansas City, Estados Unidos, dolió más que la derrota ante Costa de Marfil el pasado 14 de junio.
Los hinchas se comían las uñas mientras el equipo dirigido por el argentino Sebastián Beccacece intentó al menos 15 veces colocar el balón en la red, pero a pesar de que La Tri se vio superior a sus rivales, no logró el anhelado gol.
Ecuador tuvo las ocasiones más claras, especialmente con los tiros al arco de Enner Valencia, Jhon Yeboah y Pedro Vite, que estuvieron cerca de abrir el marcador en el primer tiempo, pero sus remates fueron débiles o desviados.
A eso se suma la actuación de Eloy Room, arquero del país más pequeño que jamás disputó un Mundial y que fue hoy una muralla frente a los disparos de los jugadores de la nación andina.
Con apenas un punto acumulado, los ecuatorianos solo tienen como posibilidad de avanzar una victoria frente a Alemania en el duelo del 25 de junio, última jornada del Grupo E del Mundial.
“Eso es casi misión imposible”, advirtió un aficionado que reconoció a los teutones como los rivales más fuertes de la llave.
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