El californiano remontó con parciales de 6-7 (4/7), 6-4 y 7-5, dibujando sobre la hierba un partido de resistencia y precisión que volvió a confirmar su dominio reciente sobre el germano.
Fritz sostuvo su triunfo en una artillería afinada de 19 golpes ganadores, un sólido 85 por ciento de efectividad con el primer servicio y una gestión exacta de los momentos clave al convertir tres de seis oportunidades de quiebre.
Zverev, todavía envuelto en el eco triunfal de Roland Garros, apostó por desafiar el calendario y encontró en Halle un espejo incómodo, donde la hierba le devolvió dudas, fatiga y señales físicas inquietantes tras requerir atención médica al cierre del segundo set.
El historial reciente se inclina ya como una losa para el alemán, superado por Fritz en sus últimos siete enfrentamientos, en una rivalidad que ha mutado de equilibrio a hegemonía con un global de 11-5 favorable al estadounidense.
Con el impulso recuperado tras meses marcados por lesiones, Fritz aguardará en la final al ganador del duelo entre Daniel Altmaier y Frances Tiafoe, mientras Zverev abandona el torneo entre interrogantes que proyectan sombra sobre sus aspiraciones en Wimbledon.
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