La propuesta, que gana reconocimiento por sus resultados sociales y sanitarios, surgió para acompañar a familias que recurren a terapias derivadas de dicho producto en el tratamiento de enfermedades como epilepsias refractarias, trastornos del espectro autista, parálisis cerebral y síndromes neurológicos poco frecuentes.
Además de orientación médica, especificó agencia Brasil, el programa ofrece asistencia psicológica, apoyo jurídico e intercambio de experiencias entre los participantes.
Según los responsables de la iniciativa, muchas madres enfrentan dificultades para acceder a información confiable, obtener autorizaciones regulatorias o costear tratamientos que, en numerosos casos, representan una alternativa eficaz para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Las beneficiarias destacan que el uso terapéutico del cannabis ha contribuido a disminuir crisis convulsivas, mejorar el sueño, reducir dolores crónicos y favorecer el desarrollo de actividades cotidianas en niños con cuadros complejos.
Sin embargo, subrayan que la atención requiere seguimiento especializado y una evaluación individualizada de cada caso.
Este proyecto también promueve acciones educativas destinadas a combatir prejuicios relacionados con el cannabis medicinal, mientras que especialistas participantes consideran que la falta de información continúa siendo uno de los principales obstáculos para la expansión de terapias respaldadas por evidencia científica.
La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria permite la comercialización de determinados productos y autoriza la importación de formulaciones prescritas por profesionales de la salud para pacientes con indicación clínica.
Más allá de de los avances regulatorios, organizaciones de familiares señalan que persisten desafíos relacionados con los elevados costos de los tratamientos y las desigualdades de acceso entre distintas regiones del país.
Ante ese escenario, iniciativas de apoyo social cobran especial importancia para orientar a las familias y facilitar el acceso a derechos y servicios.
Para coordinadoras del proyecto, el acompañamiento emocional constituye uno de los aspectos más valorados por las madres, y muchas de ellas enfrentan jornadas de cuidados permanentes y una fuerte carga psicológica derivada de la atención a niños con necesidades especiales de salud.
El programa promueve además encuentros colectivos, actividades formativas y espacios de intercambio de experiencias que fortalecen los vínculos entre las familias.
Compartir vivencias con otras madres que atraviesan situaciones similares ayuda a enfrentar el aislamiento y a construir redes de solidaridad, consideran las beneficiarias.
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