El abogado llegó al sitio conocido como la Ventana al Mundo en la ciudad de Barranquilla y, frente a sus miles de seguidores, advirtió al jefe de Estado y al senador que “el tigre (como se apoda a sí mismo), puede morder más duro de lo que mordió en las urnas”.
De la Espriella se refirió en esos términos en medio de un discurso cargado de efectismo con un show de luces, humo y música estridente en cada uno de sus pausas.
Desde una cabina con vidrios blindados afirmó que será el gobernante de todos los colombianos, pese a que no culmina el proceso de escrutinio y aún no lo proclaman presidente.
Manifestó que en su gobierno no habrá zonas vedadas.
“A quienes han sembrado violencia, terror, narcotráfico y corrupción durante todos estos años, su tiempo se acabó. La autoridad deberá hacerse sentir en todo el territorio nacional”, expresó.
Según planteó, fortalecerá las relaciones con todos los países que respetan la democracia y no las tendrán con aquellos que a su juicio “no respetan la libertad y el Estado de derecho”.
Más temprano, De la Espriella aseveró a la representante republicana estadounidense María Elvira Salazar, quien se encuentra en Barranquilla, que establecerá una “alianza muy cercana con Estados Unidos no solo comercial sino en el combate contra el crimen organizado”.
También insistió en múltiples ocasiones que retomará las relaciones con Israel, que rompió el presidente Gustavo Petro debido al genocidio en Gaza.
Con el 99,96 por ciento de las mesas informadas, De la Espriella, con 12 millones 955 mil votos, aventaja al candidato del Pacto Histórico, que cuenta con 12 millones 706 mil, según los datos del preconteo.
Cepeda afirmó más temprano que solo reconocerá el resultado final del escrutinio y una vez que se resuelva la impugnación que hizo su campaña a 33 mil mesas.
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