La conmemoración incluyó rituales comunitarios, danzas, música tradicional, ferias artesanales y encuentros interculturales en varias provincias de Ecuador, fundamentalmente de la Sierra, donde la tradición se mantiene viva pese al paso de los siglos y al proceso de colonización.
Uno de los escenarios principales de la celebración fue el Complejo Arqueológico de Ingapirca, en la austral provincia de Cañar, considerado el sitio arqueológico prehispánico más importante del país y uno de los centros ceremoniales más emblemáticos de la antigua cultura cañari e inca.

Allí está el Templo del Sol, una estructura de forma elíptica levantada con bloques de piedra finamente labrados que, según investigadores, tuvo funciones ceremoniales y astronómicas.
Bajo el lema “Ingapirca, territorio sagrado”, ese espacio acogió este domingo y durante varios días ceremonias ancestrales, festivales de danza y música andina, exposiciones, conversatorios, ferias de emprendimientos y encuentros destinados a fortalecer la memoria e identidad.

Durante el fin de semana, cientos de visitantes nacionales y extranjeros acudieron al sitio arqueológico para participar en las festividades tradicionales, incluida una pampamesa y presentaciones artísticas.
Más allá de su dimensión festiva, el Inti Raymi representa un espacio de reafirmación cultural para los pueblos andinos de Ecuador, que cada año renuevan así su vínculo con la naturaleza, la agricultura y los saberes ancestrales.
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