“No se prevé una bajada de las temperaturas hasta finales de la semana”, declaró Mathieu Lefèvre, ministro delegado encargado de la transición ecológica, citado por el diario Le Figaro.
A esta lista de alerta máxima se suman mañana otros 14 departamentos del país, cuando se espera el mercurio marque hasta 43 grados en los termómetros de varias regiones, según predicciones de Méteo-France.
De esa forma, al menos unos 53 millones de personas quedan ahora bajo los efectos de la canícula que coincide con la jornada dedicada a la Fiesta de la Música, el evento cultural más masivo de esta nación europea.
Pero la alerta máxima por el fenómeno meteorológico ya afecta a 34,6 millones de personas en esta nación, con los servicios médicos, de la policía y de bomberos movilizados, como ocurre en esta capital, con cuatro mil 500 gendarmes en las calles.
Además, más del 90 por ciento de la población gala estará a partir del lunes en alerta roja o naranja, en previsión de una subida sostenida de la temperatura, para evitar una repetición de la tragedia registrada en 2003, con saldo de 15 mil muertos.
En los departamentos en alerta roja, 3,85 millones de personas tienen 75 años o más, consideradas entre las más vulnerables, de acuerdo con datos recogidos hasta el 1 de enero por el Instituto Nacional de Estadística francés.
Uno de los principales retos para las autoridades es como buscar un balance entre el disfrute a plenitud de la 45 edición de la Fiesta de la Música, por un lado, y el deseo de evitar los efectos de la canícula, por el otro, en actividades masivas.
En esta capital, donde las autoridades si permitieron las actividades previstas al aire libre, fue necesario restringir la venta de alcohol y convertir más de 550 fuentes y parques en verdaderos oasis para los parisinos y los visitantes foráneos.
oda/to













