Afirmó que esa fuerza política debe mantenerse cohesionada para continuar las transformaciones impulsadas desde su llegada al poder en 2020.
«Necesitamos tres cosas: humildad para escuchar, unidad para avanzar y determinación para culminar la obra», expresó el dignatario durante la actividad partidaria.
Sostuvo que el PRM tiene la responsabilidad de preservar la confianza que la ciudadanía ha depositado en el partido y demostrar que la política puede estar al servicio de la población.
Reconoció que en una organización política amplia y democrática es normal la existencia de distintos liderazgos y corrientes de pensamiento, pero advirtió que las diferencias no deben convertirse en divisiones.
«La unidad no significa pensar igual ni ausencia de debate», señaló, al tiempo que afirmó que lo importante es anteponer el proyecto colectivo a los intereses individuales.
El jefe de Estado también señaló que el Gobierno necesita un partido fuerte, comprometido con la transparencia y la ética, y exhortó a los dirigentes a mantener el contacto con las comunidades y las organizaciones vecinales para saber las necesidades de la población.
Abinader también reconoció la existencia de aspiraciones políticas dentro del partido de cara a futuros procesos electorales y dijo que estas son legítimas, aunque exhortó a los dirigentes a mantener el enfoque en la gestión de gobierno y en el fortalecimiento institucional de la organización.
Insistió en que los adversarios políticos no se encuentran dentro del PRM y llamó a evitar conflictos internos que puedan debilitar a la organización oficialista.
Por su parte, el presidente del PRM, José Ignacio Paliza, instó a la militancia a anteponer los intereses colectivos a las pretensiones personales y aseguró que el proceso de reorganización interna no responde a los intereses de ningún dirigente en particular.
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