En su cuenta de X, Bolaños contó que ha hecho seguimiento a la información sobre el fallecimiento Silva, hallada sin vida en Montañita, provincia costera de Santa Elena, el pasado 8 de junio.
Sobre el caso, la Relatora Especial de la ONU sobre la situación de las personas defensoras de Derechos Humanos apuntó que este suceso adquiere una gravedad particular.
“Lejos de ser un caso aislado, diversos informes señalan que otras personas defensoras de derechos humanos están sufriendo hostilidad por parte del Estado”, afirmó la experta, quien indicó que la situación vulnera derechos consagrados en normativas internacionales.
Por esa razón, pidió al Estado garantizar el derecho a promover, defender y proteger los derechos humanos y exigió el cese de la persecución, criminalización y vigilancia de personas defensoras, para quienes pidió protección efectiva contra amenazas, violencia e intimidación.
Asimismo, instó a reforzar mecanismos institucionales de la Defensoría del Pueblo, enjuiciar a los responsables sin impunidad y llevar a cabo una investigación rápida, exhaustiva, independiente y transparente en el caso de Silva.
“Las personas defensoras son aliadas de la democracia y la dignidad humana”, subrayó.
El caso de Silva generó atención dentro y fuera de Ecuador debido a que la víctima era conocida por su activismo comunitario, ambiental y por sus denuncias sobre presuntos actos de corrupción e irregularidades en la gestión pública de Santa Elena.
El Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) y el Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer (Cepam) pidieron que la pesquisa no descarte la posibilidad de que se trate de un femicidio o que las denuncias que realizó Silva antes de su muerte constituyan el móvil del crimen.
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