Desde horas antes del encuentro, miles de aficionados se congregaron frente a pantallas instaladas en plazas, centros comerciales, instituciones públicas y lugares de trabajo, mientras otros siguieron el partido desde sus hogares.
Las calles de ciudades como Quito y Guayaquil lucieron inusualmente vacías durante el compromiso.
Cada jugada fue seguida con tensión por los hinchas, conscientes de que la selección ecuatoriana necesitaba derrotar a una de las grandes potencias del fútbol mundial para mantener opciones de avanzar a la siguiente fase.
Alemania golpeó apenas iniciado el encuentro con un tanto de Leroy Sané, en una acción polémica en la que un defensor ecuatoriano recibió un golpe en el rostro antes de la anotación.
La reacción ecuatoriana fue casi inmediata y a los nueve minutos Nilson Angulo igualó el marcador con un potente disparo desde fuera del área y devolvió la esperanza al conjunto sudamericano.
En la segunda mitad, Ecuador mantuvo la intensidad y encontró el gol de la victoria mediante Gonzalo Plata, quien aprovechó un tiro de esquina para vencer al arquero Manuel Neuer y sellar el 2-1 definitivo.
Los gritos de “Sí se pudo”, abrazos, aplausos y cánticos se multiplicaron en distintos puntos del país, donde los aficionados salieron a las calles para celebrar una de las victorias más importantes en la historia del fútbol nacional.
En espacios públicos como el Malecón 2000, en Guayaquil, miles de personas alentaron a la Tricolor y luego de la victoria la fiesta se desató, según reportes de medios locales desde la urbe costera.
En tanto en la capital ecuatoriana, se esperaba poder ver el partido desde la Plaza San Francisco, en el Centro Histórico, donde la Prefectura de Pichincha organizó una feria con emprendedores para acompañar la jornada.
Sin embargo, pocos minutos antes de iniciar el tope la Policía Nacional impidió la transmisión del encuentro, lo que causó malestar entre quienes pretendían asistir el juego y los emprendedores.
No obstante, las celebraciones se sienten en Quito a esta hora, donde los autos no paran de sonar sus bocinas, cientos de personas lucen sus camisetas amarillas de la selección y muestran banderas.
El presidente Daniel Noboa, que se encuentra de visita en Estados Unidos por quinta vez en el año y segunda este mes, estuvo este jueves en el estadio Metlife de Nueva York, según fotos publicadas en sus redes sociales, donde afirmó: “Al equipo nunca se lo suelta. Menos a Ecuador”
car/avr






