En una sesión de trabajo efectuada la víspera, se decidió incrementar la seguridad y la salud, con un mayor despliegue de la Policía Nacional Congoleña y agentes sanitarios para regular la circulación e intensificar los controles (control de temperatura, higiene, lavado de manos) en las zonas más afectadas.
Según la cuenta de la Presidencia en X, igualmente quedó aprobado un nuevo protocolo de aislamiento, estableciendo un periodo obligatorio de observación sanitaria de 21 días para los contactos confirmados y restricciones de viaje al extranjero para los residentes de las zonas afectadas.
En cuanto al apoyo humanitario e infraestructura, se indicó al Ministerio de Asuntos Sociales coordinar la asistencia humanitaria en los campamentos de desplazados, así como acelerar la construcción de centros de tratamiento cercanos.
La epidemia de la enfermedad por el virus del Ébola, decretada el 15 de mayo, dejó hasta el 24 de junio un total de mil 155 casos confirmados, 304 muertes y 138 pacientes recuperados, en tanto 326 personas permanecen hospitalizadas, de acuerdo con datos del Ministerio de Salud.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció el 24 de junio el inicio de un ensayo clínico para evaluar la eficacia de dos posibles tratamientos contra la dolencia, teniendo en cuenta que la cepa Bundibugyo, causante del actual brote, no tiene hasta el momento vacunas o terapias certificadas.
El ensayo se centrará en dos fármacos antivirales: MBP134 y REMDESIVIR, y durante el estudio se pretende indagar si pueden reducir la tasa de mortalidad, ya sea administrados por separado o en combinación.
La investigación será realizad por un consorcio de diversas instituciones nacionales e internacionales, entre ellas el Instituto Nacional de Investigación Biomédica (INRB) de la RDC, la organización médica ALIMA, la Universidad de Oxford y la OMS.
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