La ministra gala de Deporte, Marina Ferrari, al ofrecer el nuevo balance de fallecidos, expresó la esperanza de que la situación no empeore aún más, luego que la víspera esta capital registró temperaturas superiores a los 40 grados centígrados. El efecto de la ola de calor y su extensión por más de una semana ya crea un fuerte debate sobre las condiciones climatológicas en las escuelas, con más de 800 de ellas cerradas.
La víspera, la titular de Salud, Stephanie Rist, anunció el paso al nivel tres del sistema nacional de movilización sanitaria, conocido como Orsan, a causa de los efectos de la canícula.
Aunque opinó que el personal médico estaba al borde de sus capacidades, con un aumento de casos de paros cardíacos diarios de 10 a 20, en medio del intenso calor, también afirmó que en los centros asistenciales no siempre era necesaria la climatización.
Pero los sindicatos del sector, al parecer, consideraron que no se ofrecieron las debidas explicaciones sobre sus condiciones de trabajo y amenazaron con ir a un paro parcial esta jornada.
Algunos especialistas dieron pronósticos esperanzadores de la reducción de la temperatura para principios de la semana próxima, mientras el ministro de Trabajo Jean-Pierre Farandou debió hacer varias aclaraciones al diario Le Monde.
Farandou expresó su oposición a establecer un umbral de temperatura a partir del cual se detenga el trabajo, así como a crear un permiso climático, después que algunos sindicatos llamaron la atención sobre las pausas del Mundial.
Si los futbolistas en la Copa del Mundo de este año tienen establecidos tiempos de descanso por el calor, ¿por qué los obreros no pueden repetir tal práctica? se preguntaron dirigentes de gremios a los que se refiere el canal France24.
Francia registró ayer temperaturas de hasta 45 grados en varios departamentos del sur, mientras mantiene en alerta máxima a más de 60 del total de 101 en esta nación.
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