La ministrad de Deporte, Juventud y Vida Social, Marina Ferrari, consideró que “es un saldo triste, lo que nos llevó a actuar y a reforzar la prevención, pues muchos de estos accidentes mortales se producen en zonas de baño que no están ni autorizadas ni vigiladas”.
“Muchas personas buscaron refrescarse y, cuando analizamos las cifras en detalle, observamos que muchos de los ahogamientos se produjeron entre personas de mayor edad, en piscinas particulares”, añade la ministra.
Hablamos de situaciones que se observaron en todo el territorio, aunque algunos ahogamientos, esta vez en aguas abiertas, “en canales, por ejemplo, así como otros comportamientos de riesgo, se registraron en la región de Île-de-France”, comentó Ferrari.
Sobre este punto, la ministra añadió que trabaja con la región (la capital y ocho departamentos en su entorno) para mejorar los puntos habilitados para el baño y reforzar la seguridad de los lugares de bañistas.
Los fallecimientos se registraron en medio del paso de al menos cuatro olas de calor desde finales de mayo último, cuando todo el territorio de la Francia continental resultó afectado de alguna forma con altas temperaturas, incendios forestales o sequía.
ro/to













