En esta ocasión la probabilidad era incluso más baja porque eran más naciones en competencia, pero incluso las debutantes Cabo verde y República Democrática del Congo lograron incluirse en la segunda fase.
A ellos se sumó Sudáfrica, que ni siquiera cuando fue sede hace 16 años logró jugar más de tres partidos, y Egipto tampoco lo había logrado, pero se le daban posibilidades.
Costa de Marfil, Senegal, Ghana y Marruecos sí sabían lo que es un cuarto partido, incluso más, y no defraudaron.
Ahora evidentemente el listón de calidad se sube, pero el pleno hecho por los elencos del Continente Negro es para enmarcar.
Podrán despedirse en esta fase, pero lo hecho hasta hoy ya es histórico, y quedará grabado en la memoria de sus fieles y pintorescos aficionados.
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