En el corregimiento de San Felipe se activaron unidades del Servicio de Protección Institucional (SPI) y del Cuerpo Benemérito de Bomberos para trasladar a un albergue 68 personas afectadas, entre ellas 32 adultos —13 de ellos adultos mayores—, siete adolescentes, 23 niños, de ellos seis menores de tres meses.
El presidente de la República, José Raúl Mulino, informó que distintas entidades del Gabinete Social coordinan la atención a los damnificados y señaló que la prioridad será garantizarles un refugio seguro mientras se evalúan los daños y se gestiona una solución habitacional definitiva.
Por su parte, el viceministro de Vivienda, Fernando Méndez, indicó a la prensa que la reubicación definitiva de las familias se coordina junto con el Ministerio de Desarrollo Social (Mides).
Las brigadas utilizaron cuatro vehículos de extinción y un carro cisterna para controlar las llamas, las cuales fueron sofocadas a las 04:46 hora local, dando paso a las inspecciones de seguridad en la estructura.
Tras controlar el siniestro, las autoridades recorrieron la zona para atender a los vecinos y limitaron el acceso de los excursionistas.
Por su parte, personal técnico del Servicio Nacional de Protección Civil ejecuta en el sitio la evaluación de daños y análisis de necesidades, para determinar la magnitud de los daños y coordinar la asistencia humanitaria que requieran las familias.
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