De acuerdo con datos del Tesoro Nacional, el resultado contrasta con el superávit observado en abril, aunque las autoridades subrayaron que el desempeño de las finanzas públicas debe evaluarse considerando el acumulado anual y las variaciones propias del calendario fiscal.
Los ingresos netos del Gobierno federal crecieron respecto a igual mes de 2025, impulsados por la mayor recaudación tributaria y otros ingresos extraordinarios.
Sin embargo, el incremento de los desembolsos, especialmente en prestaciones sociales, salarios, transferencias obligatorias e inversiones, superó ese avance.
En el acumulado de enero a mayo, el balance primario mantuvo un comportamiento más favorable que el registrado en igual período del año anterior, según el Ministerio de Hacienda, que reiteró su compromiso con el cumplimiento de las metas establecidas en el nuevo marco fiscal.
A juicio de las autoridades, la trayectoria de las cuentas públicas continuará dependiendo del desempeño de la actividad económica, la evolución de la recaudación y el control del gasto durante el segundo semestre del año.
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