Son cuatro RPZ Cóndor que fueron acondicionados y puestos a disposición en condición de préstamo al Ministerio del Interior para combatir la inseguridad en los barrios más violentos y con mayor índice de criminalidad.
A los cuatro Cóndor se sumarán próximamente otros ocho blindados de cinco modelos diferentes.
A los vehículos les fueron retiradas las ametralladoras y los distintivos militares, mientras la ministra de Defensa, Sandra Lazo, negó que el uso de los transportes signifique una militarización de la seguridad.
Los vehículos serán conducidos por integrantes de la Policía Nacional que serán previamente calificados, según el Ministerio del Interior.
“Solo en el caso que no se pueda contar, coyunturalmente, con la capacitación requerida para alguno de los vehículos, la conducción estará a cargo de un funcionario militar en régimen de comisión de servicio”, aclaró el titular de la cartera, Carlos Negro.
Argumentó que la medida pretende resguardar la integridad física de los funcionarios que están en la primera línea de enfrentamiento en las zonas violentas y donde opera el crimen organizado.
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