“Se declara Día Nacional de la expresión artística cultural viva la SAYA AFROBOLIVIANA, perteneciente al Pueblo Afroboliviano el 29 de junio de cada año, en conmemoración a la fecha de nacimiento del Héroe Nacional de la Guerra del Chaco Sr. Pedro Andaverez Peralta”, expresa el artículo primero de esa normativa.
Nacido en 1906 en Coripata, Nor Yungas, a 116 kilómetros al Norte de La Paz en el departamento del mismo nombre, Andaverez falleció en 1986.
Fue un héroe militar en la Guerra del Chaco (1932-1935) y un promotor cultural a lo largo de su vida.
En esa contienda de especial trascendencia en la historia de Bolivia, combatió bajo las órdenes del también héroe Bilbao Rioja y fue compañero de armas de Armando Ecobar Uría, a quien salvó la vida.
Por sus méritos combativos, pese al racismo que caracterizó a la historia republicana del país andino amazónico, Andaverez fue condecorado en 1936 con la Orden del Mérito Militar en el Grado de Caballero, la Cruz de Hierro y la Medalla de Héroe Nacional.
En 1964, el entonces presidente René Barrientos le impuso la Orden Cóndor de los Andes en Grado Especial, y en 2025 la Cámara de Senadores lo declaró Héroe Nacional.
La celebración en el MNA del Día Nacional de esta contagiosa expresión musical basada solo en la percusión, las voces, el baile y el vestuario típico de los danzantes, coincide este año con la reciente inauguración de la exposición La Máscara nos Mira, de la artista de la plástica y activista afroboliviana Sharon Pérez.
Esa muestra partió de una investigación sobre máscaras catalogadas como representaciones del carnaval andino e inventariadas como “Morenada” en la colección no exhibida del Museo Británico.
Sobre la base de esa pesquisa realizada durante una estancia en el Reino Unido, la creadora se sumerge en un proceso artístico de reflexión en torno a la percepción de las imágenes de las comunidades afrobolivianas dentro y fuera de Bolivia.
En la muestra, Pérez derrocha talento en un proceso creativo que fomenta vasos comunicantes simbólicos y diálogos entre identidad, resistencia y legado cultural.
La creadora nacida en 1989, pese a su juventud, con una ininterrumpida labor de investigación, originalidad y solidez creativa ha hilvanado en los últimos 10 años una labor que reconstruye y reúne la memoria e historia de un pueblo que, mediante el gesto poético de sus tambores, cantos y danza de la saya conquistaron su reconocimiento como parte de Bolivia solo en la Asamblea Constituyente de 2009.
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