En un comunicado, la Cancillería siria denunció que las incursiones militares y el bombardeo con artillería de zonas habitadas constituyen una violación de la soberanía y la integridad territorial, así como del derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y el Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974.
Asimismo, advirtió que la continuidad de estas acciones socava los esfuerzos dirigidos a fortalecer la seguridad y la estabilidad, agrava el sufrimiento de la población civil y aumenta el riesgo de una mayor escalada de las tensiones en la región.
El Ministerio exhortó a las Naciones Unidas y a la comunidad internacional a asumir sus responsabilidades y adoptar medidas para poner fin a las reiteradas violaciones israelíes, garantizar el cumplimiento del Acuerdo de Separación de Fuerzas y preservar la soberanía y la integridad territorial de Siria.
Previamente, las fuerzas israelíes bombardearon la aldea de Abdeen y sus alrededores, en la provincia de Deraa, mediante proyectiles de artillería y fuego de helicópteros artillados.
Según la agencia oficial SANA, la agresión ocasionó daños materiales en viviendas y tierras agrícolas, aunque no dejó víctimas. Los ataques provocaron además el desplazamiento de algunos residentes hacia localidades vecinas.
La fuente añadió que vehículos militares israelíes ingresaron en la aldea, lo que llevó a los habitantes a bloquear con piedras los caminos de acceso para impedir el avance de las tropas ocupantes.
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