En un comunicado, el Ejército informó que la Real Fuerza Aérea jordana ejecutó la operación denominada «Disuasión Jordana-Hamoud», dirigida contra supuestos escondites de esas organizaciones en territorio sirio.
La institución militar afirmó que los bombardeos se realizaron en represalia por las víctimas del ataque a la iglesia y aseguró que los responsables estaban vinculados con las organizaciones atacadas.
Según el comunicado, los aviones de combate destruyeron varias instalaciones y vehículos, y causaron muertos y heridos entre los integrantes de esos grupos.
Sin embargo, las autoridades no identificaron las organizaciones ni precisaron la ubicación de los objetivos o el número de víctimas.
Las Fuerzas Armadas reafirmaron su determinación de combatir el extremismo y el terrorismo, así como de enfrentar cualquier amenaza contra la seguridad de los ciudadanos jordanos.
El anuncio se produjo horas después de que las autoridades informaran sobre la detención de los tres sospechosos del ataque en Karak, quienes resultaron heridos durante un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad.
La Dirección de Seguridad Pública indicó que los individuos se refugiaron en una vivienda abandonada y abrieron fuego contra los agentes al negarse a entregarse. Tras su captura, las autoridades incautaron armas y municiones. No se reportaron heridos entre los efectivos de seguridad.
El ataque del viernes pasado tuvo como blanco a personas reunidas para asistir a un funeral en una iglesia de la aldea de Hammoud, en la gobernación de Karak, al sur de Jordania, y dejó nueve muertos.
Tras conocerse la detención de los sospechosos, el rey Abdalá II afirmó que los responsables enfrentarán la justicia y advirtió que nadie que promueva ideas destinadas a sembrar divisiones entre los jordanos quedará impune.
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