Solamente una vez en toda su historia el Tri jugó un quinto encuentro, y la esperanza de los aficionados es que ocurrió en su suelo, en 1986.
Fue ante Bulgaria, a la que derrotó 2-0 en los octavos de final de esa cita, en el estadio Azteca.
Para el técnico Javier Aguirre es un reto en su tercer Mundial al frente de la selección nacional, con recuerdos dolorosos sobre todo de Surcorea-Japón 2002, cuando era favorito para eliminar a Estados Unidos y un cambio en el planteamiento táctico terminó con la eliminación en aquel aplastante 0-2.
En total, en partidos de eliminación directa han disputado 10 encuentros, con balance de esa victoria en México 1986, dos empates (saldados también con eliminación en tiros de penal) y siete derrotas.
La estadística coloca al Tri con el peor porcentaje de victorias entre las selecciones que han disputado al menos 10 partidos de eliminación directa en la historia de los Mundiales.
A su favor juega ahora que el encuentro tendrá lugar en el Coloso de Santa Úrsula, donde nunca han sido derrotados en este tipo de lides, pero Ecuador confía en protagonizar el Aztecazo.
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