La decisión fue adoptada por el Centro Nacional de Despacho (CND), dependencia de la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A. (Etesa), tras evaluar la disminución de los niveles de agua en los embalses de Fortuna y Bayano, esenciales para la generación hidroeléctrica del país.
De acuerdo con Etesa, la reducción de las reservas hídricas está asociada a los efectos del fenómeno de El Niño, cuyas condiciones han limitado la disponibilidad de agua para producir electricidad, según un informe técnico del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (Imhpa).
La empresa precisó que la prioridad es preservar la seguridad energética nacional y mantener la estabilidad del Sistema Interconectado Nacional, mientras continuará el monitoreo permanente de las condiciones hidrológicas y operativas para evaluar la evolución del escenario.
Panamá forma parte del Mercado Eléctrico Regional de América Central mediante el Sistema de Interconexión Eléctrica para los Países de América Central (Siepac), mecanismo que permite el intercambio de energía entre los países de la región cuando existen excedentes de generación.
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