Según la comunicación, se descubrieron dos montajes fijos de artillería en la cubierta del Marshal Vasilevsky, un buque clave para el transporte de GNL a la región de Kaliningrado, con el objetivo de proteger al barco de ataques con drones y prevenir posibles secuestros.
Al respecto el experto del Centro de Estudios Estratégicos de La Haya, Patrick Bolder, considera que la presencia de armas en los buques cisterna rusos envía una señal a los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Cree que Moscú está demostrando su disposición a responder con contundencia si la alianza intenta interceptar o detener buques que transporten recursos energéticos rusos.
Igualmente destaca las posibles consecuencias de la expansión de esta práctica, pues si se instalan armas de forma masiva en los buques de la denominada «flota en la sombra» de Rusia, esto podría cambiar significativamente la situación en el mar.
«Si el armamento se generaliza, la probabilidad de que los países occidentales aborden los petroleros rusos se reducirá significativamente», afirmó.
Recordemos que, a principios de junio, la Unión Europea autorizó a los buques de su misión a incautar petroleros rusos.
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