El anuncio fue realizado por el mandatario en su cuenta de la red social X en un mensaje en el que abundó que si el hombre es capturado, “inmediatamente debe ser extraditado”.
También sostuvo en su pronunciamiento el gobernante que para lograr éxito en una negociación entre grupos armados organizados y el Estado, siempre debe haber, antes que nada, sinceridad, y luego señaló que esa cualidad faltó.
El jefe de Estado afirmó que no cree en guerras totales ni en barbaries, sino en lo civilizado y humano, “y lo humano es hablar y disminuir la muerte y el dolor de la sociedad”, según apuntó.
Argumentó que justo por ese motivo, el exalto comisionado para la Paz Danilo Rueda construyó el concepto de diálogos socio/jurídicos, que implica una integración económica y social lícita del territorio en conflicto para beneficio de su población civil y con la finalidad de que se ejecute un dialogo jurídico para la dejación de toda violencia armada.
Petro consideró que ese concepto funcionó parcialmente en el sur del país.
“La Fiscalía no nos ayudó, influenciada, hay que decirlo, por una línea construida desde el pasado por Estados Unidos que cree en la erradicación forzosa, hasta ahora fracasada según los datos”, planteó.
Estimó que los datos de su gobierno muestran éxito en el método propuesto, que es pacífico, y versa en la erradicación voluntaria con sustitución de cultivos vista como una economía territorial y no individual.
El Clan del Golfo, que se autodenomina Ejército Gaitanista de Colombia (EGC) comenzó desde finales del pasado año pláticas de paz con la actual administración con la mediación de países como Qatar, España, Noruega y Suiza.
Durante la víspera, esa organización armada su intención mantener los diálogos con el gobierno entrante a través de una misiva firmada por alias Chiquito Malo.
“Estamos listos, Señor Presidente. Como lo hemos manifestado anteriormente, reiteramos nuestra disposición a recibir al Comisionado de Paz y a los funcionarios que el nuevo gobierno designe, y a continuar con ellos el camino de la conversación que contribuya a nuestro acogimiento a la justicia”, se lee en la comunicación.
En su primer discurso como presidente electo, Abelardo De la Espriella dio un ultimátum a los grupos al margen de la ley y aseguró que disponían de un mes para someterse a la justicia.
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