Aquellos que contaminen las aguas con desechos de cualquier tipo o caven zanjas que disminuyan el flujo del río arriesgan multas de hasta 500 mil libras egipcias (más de 10 mil dólares) y penas de cárcel, según el decreto del Ministerio de Recursos Hidráulicos e Irrigación (MRHI) circulado a la prensa.
Añade que la cartera “ordenó estrictas inspecciones en todo el país de canales y vías fluviales con visitas en el terreno, redactar informes con fuerza legal y “a adoptar medidas prácticas inmediatas contra quienes contaminen las vías fluviales o amenacen la salud pública”.
La directiva instruye a las dependencias de la cartera a incrementar los trabajos de mantenimiento de canales y drenajes entre ellos la remoción de hierbas, basuras y otros desechos para que el agua llegue a los campesinos en las cantidades requeridas y los tiempos programados.
Las inundaciones del Nilo, provocadas por el monzón, entre mayo y agosto arrastran materia orgánica que fertiliza las tierras egipcias y alimentan los cultivos de cereales, están controladas desde mediados del siglo XX gracias a la construcción de la represa de Aswan, obra titánica construida bajo el liderazgo del extinto líder egipcio Gamal Abdel Nasser.
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