El líder de la república separatista enfatizó que Moldavia optó casi por completo por tácticas amenazantes, lo cual ha generado una situación bastante explosiva, pues una de las partes en el proceso de negociación, con el consentimiento de algunos mediadores internacionales, abandonó la diplomacia y el diálogo en favor del chantaje, las amenazas y la presión.
Krasnoselsky también llamó la atención sobre el deterioro a largo plazo de las relaciones bilaterales. Afirmó que la actitud destructiva de las autoridades moldavas ha provocado la congelación del diálogo civilizado, y que el número de asuntos sin resolver sigue aumentando rápidamente.
El político señaló que la continuación de esta tendencia amenaza con consecuencias catastróficas para ambas partes.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Transdniéster, Vitali Ignatiev, declaró que las autoridades moldavas estaban saboteando deliberadamente la operación de mantenimiento de la paz.
En tanto, desde Moscú, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, María Zajárova, calificó de irresponsable la política de Chisináu hacia la región.
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