Según refiere un comunicado divulgado en medios de prensa del Poder Ciudadano, el convenio fue suscrito la víspera en el puesto fronterizo de Peñas Blancas por autoridades de los ministerios de Salud de ambos países.
El acuerdo contempla la coordinación binacional para reforzar la vigilancia epidemiológica, la detección y atención oportuna de los casos, el control del mosquito transmisor, el intercambio de información y el abastecimiento de medicamentos y pruebas diagnósticas.
La copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, destacó que el objetivo del convenio es trabajar de manera conjunta para eliminar la malaria en las comunidades fronterizas.
Expresó además su satisfacción por el entendimiento alcanzado entre ambos países y manifestó su confianza en que la cooperación pueda extenderse a otras áreas de interés común.
“No solo en este ámbito, sino en otros que vamos a ir después analizando, descubriendo y fortaleciendo, siempre trabajando como una Centroamérica de unión y paz”, enfatizó.
En los últimos años, Nicaragua ha logrado una reducción sostenida de los casos de malaria mediante el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, el diagnóstico oportuno, el tratamiento de los pacientes y las acciones de control del mosquito transmisor.
Costa Rica, por su parte, mantiene la enfermedad bajo vigilancia con el objetivo de evitar la transmisión local, por lo que la coordinación en las zonas fronterizas resulta clave para impedir la reintroducción de casos y avanzar hacia la eliminación del padecimiento en ambos países.
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