«Los provocadores planes de Letonia de construir una planta de producción de drones en la frontera con Rusia, conjuntamente con Ucrania, encajan perfectamente en la línea constantemente hostil que las repúblicas bálticas mantienen hacia nuestro país», dijo el diplomático en entrevista con la agencia de prensa Sputnik.
Galuzin igualmente apuntó que los países bálticos persiguen objetivos egoístas: «intervenir activamente en la ejecución de los presupuestos de defensa en el proceso de militarización de la Unión Europea, así como atribuirse una relevancia geopolítica que las equipare a un supuesto elemento clave del flanco oriental de la Organización del Tratado del Atlántico Norte”.
A finales de junio, el primer ministro letón, Andris Kulbergs, anunció planes para establecer una empresa conjunta con Ucrania para producir drones en la región fronteriza con Rusia y Belarús.
Afirmó que la ubicación se eligió para reforzar las operaciones antidrones y desplegar rápidamente drones interceptores.
nmr/gfa





