También en el recuerdo de una comunidad que considera su presencia un acontecimiento histórico.
Fidel Castro visitó Baní el 23 de agosto de 1998, durante el gobierno del presidente Leonel Fernández, y recorrió el parque Máximo Gómez, lugar donde nació el Generalísimo, prócer de la independencia de Cuba y figura emblemática de la historia de ambos países.
El lugar donde estuvo su casa natal se encuentra en el referido parque. La vivienda original fue destruida por un incendio y en ese espacio público se levantó posteriormente una réplica de la misma.
Yván Peña, presidente de la Fundación Máximo Gómez, tuvo la oportunidad de compartir con el líder cubano durante aquella visita, cuando se desempeñaba como gobernador de la provincia Peravia, en la región sur del país.
En declaraciones exclusivas a Prensa Latina, Peña recordó que antes de la llegada del dirigente se habían desplegado los preparativos para recibirlo, tanto por parte de las autoridades locales como nacionales.
Relató que el dirigente revolucionario llegó a media tarde al parque Máximo Gómez y, acompañado por el presidente Leonel Fernández, depositó una ofrenda floral ante el busto del prócer. Luego recorrió el lugar, donde se encontraba la vivienda.
“Tuve la oportunidad en ese momento como gobernador de la provincia de conversar con Fidel”, rememoró Peña, quien destacó la curiosidad del líder cubano por conocer distintos aspectos de la vida de los habitantes de Baní.
Según su testimonio, Fidel Castro le formuló numerosas preguntas sobre la vida de la provincia, sus actividades económicas, la cultura y otros aspectos del territorio.
Durante la conversación, preguntó si en el lugar donde se encontraban se proyectaba construir una escuela en honor a Máximo Gómez. Peña explicó que el espacio era reducido y que se habían realizado gestiones para conseguir otro terreno.
Respondió entonces, según recordó Peña, que la construcción de la escuela era “un compromiso de nosotros”, en referencia a Cuba.
El entonces presidente Leonel Fernández, le explicó al dirigente cubano las dificultades económicas que atravesaba Cuba debido al llamado período especial y manifestó que el Gobierno dominicano asumiría la construcción del politécnico en honor a Máximo Gómez.
“Tranquilo, presidente”, respondió Fidel, de acuerdo con el relato de Peña.
Posteriormente, la comitiva se trasladó a la plazoleta municipal, en la explanada del Ayuntamiento de Baní, donde miles de personas se congregaron para escuchar al estadista.
El visitante recibió allí a representantes de la comunidad y de organizaciones de solidaridad acompañados de banderas de los dos países, además de las llaves de la ciudad, mientras fue declarado huésped distinguido por el Ayuntamiento Municipal.
Durante su intervención, que se extendió por más de dos horas, habló sobre Máximo Gómez y la gratitud del pueblo cubano hacia quien fuera uno de los principales jefes militares de las guerras por la independencia de Cuba.
En ese escenario, Fidel entregó a la ciudad de Baní, a través de Peña, una réplica del sable de Máximo Gómez que se conserva en el Museo Archivo Histórico de Baní.
El dirigente cubano también se refirió al compromiso de construir el politécnico dedicado al Generalísimo, un sueño de Gómez que años después se convertiría en una obra de significativo impacto para la educación de la provincia.
Su decisión de edificar la escuela en esa ciudad fue un gesto que la población agradece profundamente, ya que allí se ha graduado una alta cifra de jóvenes en distintas profesiones y oficios.
“Veintiocho años después, el Politécnico Máximo Gómez ha sido un antes y un después en la educación de Baní”, afirmó Peña.
De acuerdo con el presidente de la Fundación Máximo Gómez, más de tres mil jóvenes de Baní y de otras localidades del país se han graduado en ese centro, cuyo impacto, sostuvo, se refleja tanto en la formación de los estudiantes como en la economía de sus familias.
Peña consideró necesario volver sobre el discurso pronunciado por el estadista durante aquella visita, especialmente por sus reflexiones acerca de la importancia de la educación y la preparación de los jóvenes para enfrentar el futuro.
“Recordamos con cariño y admiración a Fidel Castro”, manifestó.
El presidente de la Fundación Máximo Gómez también consideró que el paso del líder cubano tuvo una repercusión internacional para la ciudad.
“Ese día se conoció que existe una ciudad en este país que se llama Baní, porque Fidel la visitaba”, expresó al valorar la dimensión que tuvo aquella jornada para la proyección de la ciudad.
La estancia del presidente cubano en Baní se produjo en el contexto de los históricos vínculos entre Cuba y República Dominicana, estrechamente relacionados con la figura de Máximo Gómez.
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