El ente castrense comunicó este lunes, en su canal oficial de Telegram, que “las Fuerzas Armadas de Rusia, en represalia por los ataques terroristas del régimen ucraniano contra recintos civiles en el territorio ruso, lanzaron misiles de alta precisión y drones de combate, que impactaron en plantas militares e instalaciones energéticas en Kiev y la región de Kiev».
Según la nota, durante la misión, las fuerzas rusas bombardearon también las bases aéreas ucranianas en las provincias de Cherkasi, Chernígov, Dniepropetrovsk y Kiev.
En la región de Zaporozhie, un dron kamikaze ruso Geran impactó en un depósito de combustible de las tropas del presidente ucraniano, Vladímir Zelenski.
Las fuerzas rusas continúan desde febrero de 2022 una operación militar para detener los bombardeos ucranianos contra los civiles de Donetsk y Lugansk, dos territorios que se independizaron de Ucrania en 2014 y se adhirieron a Rusia en septiembre de 2022, tras celebrar sendos referendos.
Según el liderazgo ruso, los objetivos de la campaña militar son parar «el genocidio de los pueblos de Donetsk y Lugansk que cometía el régimen ucraniano», atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) hacia las fronteras de Rusia, completar el desarme y la desnazificación de Ucrania.
Ucrania es apoyada militarmente por la OTAN, el bloque bélico que lidera Estados Unidos e integran el Reino Unido y la mayoría de los países de la Unión Europea.
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